MI AVENTURA DE SER DOCENTE
Es posible que mucha gente piense que ser profesor no es algo socialmente relevante, pues actualmente nuestra sociedad sólo valora el poder y el dinero; sin embargo para los que nos dedicamos a la docencia, es una adquisición continua de experiencias que van enriqueciendo nuestra práctica, el ser maestros nos da un sentido humano, ya que estamos conscientes que tratamos con personas que requieren primeramente de un apoyo moral. No ver a nuestros alumnos, como simples receptores del conocimiento, sino como personas vulnerables a todas las circunstancias que les rodean.
Es posible que mucha gente piense que ser profesor no es algo socialmente relevante, pues actualmente nuestra sociedad sólo valora el poder y el dinero; sin embargo para los que nos dedicamos a la docencia, es una adquisición continua de experiencias que van enriqueciendo nuestra práctica, el ser maestros nos da un sentido humano, ya que estamos conscientes que tratamos con personas que requieren primeramente de un apoyo moral. No ver a nuestros alumnos, como simples receptores del conocimiento, sino como personas vulnerables a todas las circunstancias que les rodean.
Pienso que todos los maestros al iniciar con su labor docente, enfrentamos conflictos pero es importante que el maestro comprenda que su actuar en el ensayo y error, es una etapa importante en su trayectoria y que debe de superar mediante estrategias que lo lleven a realizar de manera profesional su tarea educativa.
Sin embargo este proceso no es nada fácil, nos enfrentamos, día a día con una exigencia por parte de nuestros alumnos, que demandan nuevas formas de aprendizaje y que los maestros debemos de buscar a través de una profesionalización que brinde nuevas herramientas para lograr que el alumno pueda integrarse con éxito a su entorno social, vida académica o laboral.
No olvidemos lo que menciona Miguel de Unamuno, que “nuestra vida debe ser pensar y sentir y hacer pensar y sentir” siempre enlazando el pensamiento con el sentimiento.
Irene:
ResponderEliminarEl conflicto forma parte de nuestra vida como docentes: los estudiantes y sus necesidades y académicas, un programa que cumplir, las evaluaciones continuas y finales, requerimientos administrativos, etc., hacen que en la mayoría de las ocasiones perdamos de vista lo humano de nuestros alumnos y los tratemos como máquinas para acumular conocimiento. Debemos de vez en cuando darnos un respiro y retomar el verdadero objetivo de la educación: formar personas integrales y divertirnos al estarlo haciendo. ¡Regresémosle lo emocionante a la docencia!
Gracias por compartir conmigo tu experiencia.
Amada